Ganancias Del Minimalismo

ZEN

“Minimalismo y su ventaja de ganar perdiendo. Contar con menos posesiones aviva muchas áreas de la vida, además de la consciencia de lo que es valioso”

ZEN minimalismo

A nadie nos gusta perder, pero hay ocasiones que perder, nos lleva a ganar algo más valioso, desde experiencias, tiempo, mejores relaciones personales, más claridad mental, tranquilidad, etc. Yo se que no pensarás que eso es posible, ¿Cómo he de ganar algo si he perdido otra cosa? Pues bueno, si es posible, yo lo he experimentado y puedo decirte que he ganado con practicar principios del minimalismo en mi vida. Aclaro antes que pueda ofender sensibilidades, ni me gustan las etiquetas de ninguna índole ni soy minimalista, soy solo una persona que busca tomar aprendizaje de diversas opiniones, filosofías y maneras de conducirse por la vida.

Al perder o dejar ir voluntariamente aspectos materialistas en mi vida, aplicando fundamentos del minimalismo como su máxima “menos es más”, misma que aplicara en arquitectura Mies Van Der Rohe como parte del movimiento moderno hace 90 años; he aprendido y re-aprendido en algunos casos, que las delicias de la vida no son proporcionales al contenido de nuestras casas ni al número de nuestras posesiones. Pero hablemos de ganancias al dejar ir muchas de mis posesiones.

He ganado tiempo.

Al dejar ir cosas que ocupaban mi tiempo y que no necesariamente disfrutaba, empecé a darme cuenta que ganaba tiempo. Ese tiempo lo empecé a dedicar a otras cosas que llamaron mi atención y en las que ahora ocupo mis pensamientos y acciones.

He ganado dinero.

Al sentir menor necesidad por cosas materiales, he ido frenando mis gastos, eso me permite tener más disponibilidad de dinero para destinarlo a cosas que realmente hacen que me sienta feliz y realizado.

He ganado tranquilidad.

Es tan simple como decir que mientras menos cosas tengo, menos cosas tengo de que preocuparme, ya sea porque se pierden, porque se dañan o porque dejan de gustarme.

He ganado espacio.

Decía Geralin Thomas en un episodio de Hoarders, “No necesitas más espacio para almacenar, necesitas menos cosas”. Ciertamente, al tener menos cosas, es más fácil encontrarles un lugar en casa y que estas permanezcan ordenadas, al tiempo que tienes menos que limpiar.

He ganado profundidad.

Me he dado cuenta que mi mente apunta a las personas y su esencia, no si tienen o no un estatus de terminado. Yo mismo he dejado de lado ese paradigma de que la felicidad se consigue en una casa grande, un auto del año y mucho dinero en la bolsa. La felicidad está muy lejos de depender de las cosas.

Estoy en un proceso, no soy minimalista, no creo llegar a serlo, la verdad no me gustaría estereotiparme como tal o cual. Reconozco eso si, las grandes ventajas que tiene y aplico de ello lo que sirve a mi crecimiento como persona, además hoy que estudio Tanatología, me sirve dejar ir no solo a las personas, también a los objetos.

Celular Y Productividad

celular y productividad

“El celular es una herramienta de productividad innegable. Aprende a no dejarte llevar por sus encantos y mantener a raya sus tentaciones y sus espejismos”

celular y productividad

¿Acaso piensas que por ser organizador no tengo mis demonios internos? Claro que los tengo, ya me decían hace muchos años que el internet había sido mi Waterloo, ahora puedo decir que día a día libro una batalla con mi Smartphone. No es porque me de problemas usarlo, es más bien porque si no me pongo mis límites claros, podría pasar todo el día en él revisando desde correos, la página de NACHOrganiza, las redes sociales y por supuesto, los videos que a todos no sacan las lágrimas de risa.

Así es amigos, el teléfono celular puede ser una herramienta invaluable para los negocios y para estar en contacto con amigos y familia, en más de una manera. Pero del mismo modo es una navaja de doble filo, que hemos de ser muy sensatos a la hora de manipularla. Dejar que nuestro tiempo se consuma no es una manera productiva de vivir. Es más podría costarnos más que solo el tiempo, también nuestra fuente de sustento o severos problemas familiares. Veamos pues algunas maneras muy sencillas de no dejar que el celular afecte nuestra productividad.

Correo Electrónico.

Vamos a marcar 3 o 4 ocasiones repartidas durante el día en que revisaremos nuestras cuentas de correo y destinaremos entre 5 y 7 minutos para leer y contestar cualquiera de los correos que necesiten una respuesta. En caso de tratarse de corres que atañen al trabajo, esos tiempos pueden ser de hasta 15 minutos, así que solo demos contestación a lo de verdad urgente.

Redes Sociales.

Podemos decir que también le diéramos dos o tres sesiones por día de no más de 5 minutos, pero se que nadie va a cumplir con esa meta. Pongámonos permisivos por una vez y acordemos 3 minutos de redes sociales por cada 50 a 60 minutos de trabajo, pero para no pasarnos de raya, acordemos que cada receso será para revisar una red diferente, así no habrá pretextos de que descuidamos a unos y no a otros.

Notificaciones.

Ninguna de las anteriores medidas, va a surtir efecto si no evitamos ser molestados por señales de alerta sonoras o visuales. Se inflexible y apaga las notificaciones, porque además de ser molestas, existe el factor psicológico, de que al mirar y escucharlas sentimos curiosidad sobre todo cuando nos refrenamos a los tiempos establecidos y terminamos angustiados sin razón.

Eliminar.

La purga sirve no solo para organizar el clóset y su contenido, también en los Smartphones. Elimina toda App que no utilices y especialmente aquellas de mensajes, conversaciones y redes sociales, mejor que tengas unas pocas pero que sean las que de verdad disfrutas y no las que “debes” tener por tendencia.

Son solo cuatro pasos, cuatro aspectos a cuidar que tendrán un efecto positivo en tu productividad. Síguelos al pie de la letra y te vas a dar cuenta que colocar límites a cada una de nuestras actividades, incluso a las de recreo, hacen que disfrutemos cada momento de la vida.

Estorbo Luego Existo

ESTORBO

“Estorbo parece ser la mentalidad de mucha gente, que olvidando la urbanidad, montados en egocentrismo para salirse con la suya y no atender el bien común”

ESTORBO

Se perfectamente que este tema se sale un poco de mi habitual rango. Pido disculpas por ello, pero llega un punto en que ciertas situaciones se tienen que exteriorizar. Bien es cierto que no es la primera vez que toco temas de urbanidad; nunca lo había hecho motivado más por molestia que por reflexión.

Vivimos actualmente una situación muy difícil en nuestro país. Demasiadas cosas poco gratas salpican la vida diaria. No voy a meterme en una disertación política o sociológica. Lo que quiero traer a la atención es que al menos en parte, somos todos responsables de la manera como se van acumulando las pequeñas cosas, y al final terminan en una montaña enorme que arroja problemas a la cara de todos. Recién disfrutamos de asueto por la conmemoración de nuestra revolución. Me siento seguro al afirmar que este tema es perfecto para el momento.

La Urbanidad No Es Cosa De Decadencia

La urbanidad es una materia que nos permite cohabitar en nuestras comunidades, ciudades y país, de una manera no solo ordenada, también cordial. Necesitamos revivir esos buenos modales para evitar el aparente afán de no pocos mexicanos con su “Estorbo, Luego Existo” parafraseando aquella máxima “Pienso, Luego Existo”. Es importante reflexionar sobre esto. Claro, te has de preguntar ¿De dónde viene esto?

Todos los días, las banquetas son bloqueadas, por bolsas de basura de gente que no quiere confrontar al señor del carretón para no darle un peso. Todos los días las banquetas sirven también de estacionamiento y el peatón debe arriesgarse bajando al arroyo de la calle. Todos los días, la gente que desea quedar frente al banco, la escuela, el gimnasio, la tienda de abarrotes, obstruye cocheras vecinas, paso de personas por banquetas y hasta rampas para minusválidos, con el argumento absurdo de solo tardar uno, dos o hasta cinco minutos. Todos los días los autos se apoderan de los pasos peatonales en las esquinas por querer ser el primero en arrancar al siga, sin importarles que los peatones arriesguen su integridad. Todos los días los usuarios de transporte público optan por tapar el libre tránsito en los pasillos cuando otros quieren bajar. Todos los días los unos atropellamos a los otros, estorbamos, y no solo físicamente el libre transitar de los demás.

Cambiar Yo Para Cambiar Mi País

No podemos ser mejor país si no empezamos por ser mejores ciudadanos y dejamos el egocentrismo y el no dar un comino por las necesidades del que tenemos al lado. Si no entendemos este asunto y hacemos lo que debemos acorde a la urbanidad, las normas, las reglas y también las leyes, no podemos esperar que la oleada de malas noticias, empiece a revertirse. No es esto una solución mágica, es una medicina que actuará a muy largo plazo, pero si no la empezamos a tomar por amarga que sea, no tendremos mejoría real.

Me disculpo de nueva cuenta, pero era necesario para mí, sacarlo de mi sistema. Muchos podrán no entender el punto de esta publicación o incluso sentirse ofendido o indiferentes, pero a todos nos llega un momento en que debemos expresar lo que nos acongoja, y yo sentí que era momento de decir, basta de ventajismos que solo nos deterioran como país.

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